jueves 24 de diciembre de 2009

Editorial Copeso 2010

El año 2010 nos señala una nueva década para nuestras vidas.Nuevos momentos de búsqueda y exploraciones, de nuevos en-redos y sueños, de nuevas iniciativas y compromisos, de nuevos deseos y esperanzas. ¿No se trata siempre de esto?, ¿Persistir ociosamente en humanizarnos cada día un poquito más?, ¿a pesar de todo?.
Un otro mundo posible esta en nuestras manos como utopía y todavía nos inquieta construirlo, a escala humana, a pasos cotidianos, uno a uno, entrelazados, juntos a pesar de las desconfianzas y los miedos que paralizan la expresión de nuestro ser en comunidad.
Las décadas anteriores nos muestran que esto sigue siendo posible, a pesar de todo. Movimientos, redes, asociaciones y personas expresaron sus posibilidades, desplegaron sus imaginaciones, afrentaron sus sueños con coraje, amaron con fuerza, caminaron con decisión impostergable, provocaron pequeñas inflexiones en los aconteceres que mudaron nuestras emociones. Pequeños diamantes en bruto de incalculable valor, luciérnagas en mares oscuros, tonalidades musicalizantes de nuestros corazones, mínimas expresiones humanas, pedagogía social y cultural a borbotones.
Tenemos que seguir aprendiendo de estas experiencias para combatir la ansiedad, el apuro, la angustia, las compulsiones irreflexivas al porvenir. Como nos apunta Frigerio, "Nunca parece haber sido rápida, en la historia de la humanidad, la disminución de la injusticia". Un otro mundo posible es nuestra tarea: nos exige construir una nueva sensibilidad.