Estimadas/os amigas/os:
Ya llegó un nuevo fin de año y es hora de marcar algunas huellas para seguir adelante.
2010 fue un año potente, donde nos reencontramos con fuerza con nuestra pachamama que nos acoge pero también nos sacude y nos entierra. Fue también un año de contrastes que nos recuerda lo mucho que nos falta para tolerarnos en nuestras originalidades y diversidades y aceptar vivir juntos.
Los campos que nos han preocupado (educación y comunicación), se han llenado de diálogos, encuentros, intercambios, reflexiones, aportes. Hemos permanecido, como siempre, en la cotidianidad de nuestros compromisos y búsquedas.
Pero, es esta época, un buen momento para reconocernos en nuestras afectividades, nuestras emociones, nuestros amores. Ni la presión por la (im)productividades institucionales que se necesita para justificar lo imposible, ni la (re)presión a las ansias de participar que expresamos en nuestros actos simbólicos en la escuela, en la pega y en la calle, han podido detener en este año, esas grandes ganas de sonreír cada vez que nos saludamos y nos contamos nuestras pequeñísimas pero graciosas maneras de vivir día a día...a pesar de todo.
Sólo para nosotros, viven todas las cosas bajo el Sol (V. Huidobro).
Eusebio Nájera
Colectivo de Pedagogía Social
Eusebio Nájera
Colectivo de Pedagogía Social



