El Colectivo de Pedagogía Social, COPESO, ha estado presente en las últimas décadas como una red actuante y participante en el campo de la socialización de sueños e iniciativas para avanzar hacia “un otro mundo posible”. El año 2005, asumimos este lema a partir de las esperanzas repartidas en el mundo y coordinadas en los foros sociales mundiales que reunían a las organizaciones, los movimientos sociales y las incipientes redes sociales, en el espacio americano. Durante una década, estuvimos presentes en diversos encuentros y actividades de coordinación regional, nacional y mundial, para ampliar la visión de mundo e imaginar “otra educación posible”.
Así, el año 2006 difundimos nuestro deseo a través de una campaña para “recuperar la educación” donde postulamos que la educación es propiedad de las personas y comunidades y es desde allí donde se pueden construir alternativas viables y significativas.
Desde nuestros trabajos y compromisos nos hemos propuesto aportar a encontrar y/o construir caminos (a escala humana), cotidianos, colectivos y solidarios, junto a otros. Creemos que estos son parte de las condiciones básicas de toda utopía posible.
Hoy, nos encontramos en un escenario marcado nuevamente por la voz de los/as jóvenes de nuestro país en las calles. En reiteradas ocasiones han hablado, propuesto y exigido a los adultos, una nueva sociedad. Pero, la crisis de las viejas generaciones es profunda y no existe comunicación posible.
Aquellos que aún mantienen algo de memoria, recordarán que, también nosotros en nuestras juventudes y aún ahora, nos comprometimos y exigimos esa sociedad distinta, más justa, más fraterna, más amorosa.
Venimos de un siglo que puso en tela de juicio nuestras convicciones humanistas, un siglo que nos mostró lo peor de nuestra condición pero al mismo tiempo, nos exigió luchar por lo imposible, por esa humanización que nos falta. Hoy seguimos deseando un nuevo modo de vivir y vamos a compartir la tarea de una pedagogía social para construirlo.
Desde nuestras ganas y cariños, compartimos con todos aquellos jóvenes que hoy, se proponen diseñar sus sueños junto a otros: “todos juntos hermanos, todos juntos”.




